sábado, 3 de enero de 2015

Cerrando ciclos


Año nuevo, vida nueva, o al menos eso dicen. Como podréis apreciar o aventurar por el título, esta entrada es una despedida, pero no vayáis a pensar que es una desepedida amarga. ¿Amargor en un blog de cocina? De eso nada, además, me va mucho más el dulce. 

Creo que las personas vamos superando ciclos a lo largo de nuestra vida. Éstos nos ayudan a crecer, a experimentar, a aprender y a conocernos un poquito mejor. Pero al igual que tenemos que tener la fuerza y la valentía para emprender, para aventurarnos y echarnos a la carretera, también tenemos que saber cuando es el momento de cerrar el capítulo. Nunca tendremos la certeza de no estar equivocándonos, pero a veces no hay nada mejor que dejarse guiar por la intuición y hacer lo que nos pide el cuerpo.

Y para eso estoy escribiendo estas líneas. 

Este blog comenzó su andadura hace dos años, en enero de 2013. Acababa de mudarme y tenía una cocina enterita para mis experimentos. A lo largo de mi vida he tenido muchos blogs que me han servido para poner en orden mis ideas, compartir mis escritos y desahogarme, pero este fue el primero con una orientación verdaderamente profesional. 

Con él aprendí a cocinar, probé mi maña culinaria y también, claro, perdí los nervios más de una vez y metí la pata unas cuantas más. Todo ello mientras descubría mi gusto por  la fotografía (el objetivo de mi cámara de fotos está medio roto debido a una caída desde un estante de la cocina).  Gracias a él, además, pasé por la redacción de cocina de Enfemenino.com, donde tuve la oportunidad de entrevistar a cocineras como Bea Roque de El Rincón de Bea o la finalista de la primera edicion de MasterChef, Eva Millán.


El blog ha experimentado cambios de diseño y nombre - me temo que soy altamente pesada y enseguida me canso de todos los cambios, no hace falta que me digáis que los cambios de nombre no son nada beneficiosos para posicionarse, creedme que lo sé -. Comenzó llamándose "Playing with food" durante un breve periodo en el cual subía recetas en inglés (no duró ni dos telediarios), después "A current of general dishes", durante otro tanto, hasta quedarse como Ricolicioso - idea de mi novio, lo digo que si no se me enfada -. En cuestiones de diseño además de a mi novio tengo que darle las gracias a mi amiga Raquel Quiroga ya que durante un tiempo la cabecera del blog fue obra suya.

Durante la mayor parte de su vida subí recetas de todo tipo, dulces y saladas, pero pronto descubrí que las dulces eran lo mío. Son mucho más divertidas, coloridas y dan muchísimo más juego a la imaginación y experimentación (todavía tengo pendientes por hacer esas preciosas bundt cake y angel food cake que descubrí en el libro de Bea). Además, si el resultado es bueno tienes postre o desayuno para varios días, con lo que te ahorras unas pelas. (¿Se sigue usando esa expresión?). Aunque claro... las pelas que me ahorré en desayunos me las gasté en cortadores de galletas, moldes de tartas y moñerías varias, una caja enteeeera llena de utensilios culinarios.



Cuando conocí a mi amiga ibicenca Lara, descubrí la cocina vegetariana y vegana. En ese momento sufrí la primera crisis. Durante un tiempo me propuse dejar de subir recetas de carne, de hecho, borré las que estaban ya publicadas para comenzar a recopilar recetas vegetarianas, veganas, sin lactosa, sin gluten... Pero al no disponer de tiempo suficiente nunca llegó a consolidarse el cambio. 

En relación a ello, hace unos meses mi novio y yo comenzamos a interesarnos por el tema del comercio justo y de proximidad. La mayoría de las veces no sabemos qué estamos comiendo, ni de dónde vienen los productos que adquirimos. Consumimos carne en exceso, lo que produce el sufrimiento innecesario de miles de animales y el transporte usado para traer productos desde el extranjero contamina aire, aguas y bosques. Fruto de esta inquietud accedimos a La Colmena que dice Sí, una red que pone en contacto agricultores, ganaderos y artesanos locales con consumidores/as. La experiencia ha resultado altamente satisfactoria. No podemos cambiar el mundo, pero granito a granito se forma una montaña.

Recuerdo que una profesora de la Universidad y actual compañera de trabajo, nos decía en clase que hay países en los que la gente suele poner en el Currículum sus proyectos acabados y sus fracasos porque éstos muestran que lo intentaste y que a pesar de fracasar, te levantaste y lo seguiste intentando.

Yo no creo que Ricolicioso haya sido un fracaso, ni mucho menos. Ha sido un lugar que cuando nació cubrió una necesidad latente en mí (y de los estómagos hambrientos de mis amigas y amigos). En este espacio he aprendido, disfrutado y compartido experiencias geniales. Ha cumplido su función. No quiero que le pase como a la series televisivias que continúan temporada tras temporada hasta la decadencia. No se lo merece. Por ello, he decidido dejarle ir ahora que todavía conserva su belleza, para que pueda sobrevivir como un buen recuerdo en mi mente.

Tengo el presentimiento de que este año 2015 vendrá lleno de nuevos proyectos y experiencias. Mi gusto por la cocina no acaba aquí y todas esas nuevas aspiraciones relacionadas con la cocina y el consumo sostenible encontrarán una nueva salida. 

Gracias a todas las personas que han formado parte de mi trayectoria en estos tres años. Gracias a todas las que he encontrado por el camino. A todas las que continúan a día de hoy soportándome, enseñándome, aconsejándome y dándome amor. Y, por supuesto, gracias a ti, Ricolicioso.

No es un adiós, es un ¡hasta luego!*


*No voy a llorar, no voy a llorar, no voy a llorar...